Solo un par de fotos y le vienen a la mente decenas de imágenes pasadas. Imágenes que no son otra cosa que momentos vividos por ella. Gente y lugares sobretodo. Y, a ratos, algun remoto palpito de emoción. No la misma emoción que sintio en cada una de aquellos momentos, sino una especie de emoción global, por la suma de todos ellos. Es como si ojeara el álbum de otra persona. En muchas de esas imágenes ya no se reconoce. Tiene la triste sensación de ser ya sólo espectadora. Y piensa en lo intenso que vivió aquellos momentos y que ahora casi ya no le dicen nada, son solo una serie de fotogramas sin conexión que pasan rápido como si alguien le hubiera dado a "forward". Alguna nota de nostalgia si acaso. La vida pasa demasiado deprisa para regodearse en el pasado, y eso que es su tendencia natural. Ella siempre dice que con una mano agarra "atrás", para que no se escape, y con la otra intenta alcanzar lo que esta delante. Y el corazón en medio, en el presente, viviendo cada momento, pero con Morriña (mayúscula palabra) del pasado y ansioso del futuro, tratando de encontrar su equilibrio. Siempre se ha tratado de eso.
Al final, la vida solo está hecha de momentos. Seguramente ya ni la recordaremos como verdaderamente fue, sino con las distorsiones propias entorno a cómo hubieramos querido que fuera.
Y ahora sigue aquí. en esta ciudad que no ofrecía demasiado. Solo tomando lo que la vida le trae en este instante y se pregunta a sí misma acerca de cómo aparecerán estas imágenes en su álbum futuro.
